Canarias

Canarias · Un mar vivido isla a isla

Canarias no ha sido un destino puntual, sino un territorio vivido a lo largo de más de veinte años. Como residente en Lanzarote, esta isla ha sido siempre el punto de partida y de regreso. Desde aquí he construido una relación constante con el mar, buceando de forma regular y fotografiando sus fondos en distintas estaciones, luces y estados del océano.

En Lanzarote, el trabajo continuado con centros de referencia como Las Toninas, Bonito Dive y Pura Vida, en el sur de la isla, me ha permitido conocer el fondo volcánico con profundidad y sin prisas. Cuevas, veriles, arenas negras y fauna adaptada a un entorno exigente han sido el escenario habitual de inmersiones repetidas, donde la fotografía nace del conocimiento del lugar y no de la casualidad.

Fuerteventura ha sido otro eje fundamental. Tanto en el norte, con Punta Manay, como en el sur, con el Centro de Buceo Fuerteventura, el carácter del mar cambia: fondos más abiertos, corrientes presentes y encuentros con grandes especies en escenarios de arena y azul. Es una isla que exige atención y lectura del entorno, y que devuelve diversidad y sorpresa a quien sabe esperar.

En El Hierro, junto al centro de buceo El Bajón, el océano se muestra más vertical, más profundo, casi solemne. Sus fondos son un recordatorio constante de la fuerza geológica que define el archipiélago y de la riqueza que surge cuando el mar permanece protegido y observado con respeto.

Gran Canaria, con Pandora, y Tenerife, junto a Macaronesia, completan este recorrido insular. Dos islas con personalidades marinas muy distintas, donde conviven especies pelágicas, vida costera y paisajes submarinos que cambian a pocos kilómetros de distancia.

Durante estos años, he fotografiado la inmensa diversidad marina de Canarias: desde la vida más pequeña hasta grandes encuentros, desde fondos volcánicos austeros hasta escenas llenas de movimiento. No como una colección de imágenes aisladas, sino como el resultado de una relación prolongada con un mar cercano, complejo y siempre cambiante.

Canarias no se resume en una inmersión ni en una isla. Se entiende con tiempo, repitiendo lugares, volviendo cuando la luz es distinta y aceptando que el mar nunca ofrece lo mismo dos veces. Esa continuidad es la que da sentido a este trabajo.